WÜRZBURGO, SU HISTORIA Y TESOROS


Por Emilio J. Lezcano    carsNtravel.com    Fotos Autor

Würzburgo (Würzburg en alemán) es una atractiva ciudad de Baviera y en ella se guarda una interesante historia y preciosos monumentos que hacen de la antigua metrópolis de Franconia, como una de las ciudades más visitadas de Alemania. Su existencia está documentada desde hace 1300 años, pero restos arqueológicos constatan que los primeros pobladores ya habían llegado mucho antes.

Una buena opción para los visitantes es comenzar el recorrido desde el hotel GHotel Hotel and Living Wurzburg. Desde aquí se llega, caminando, hasta la joya de la ciudad, La Residencia de Würzburgo y Jardines de la Corte, localizado en la parte antigua de la ciudad y miembro del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde el año 1981. Su función era principalmente servir de residencia a los obispos de Würzburgo.  El Castillo forma parte de las obras más importantes del barroco alemán con una importancia comparable con el Palacio de Schönbrunn en Viena, Austria y el Palacio de Versailles, en la ciudad de Versailles, Francia.

Este magnífico palacio barroco, uno de los más grandes y bellos de Alemania, y rodeado por maravillosos jardines, fue creado por el mecenazgo de los príncipes-obispos Lothar Franz y Friedrich Karl von Schönborn.  Se trata de la obra principal barroca del sur de Alemania y uno de los palacios más importantes de Europa.

Construido entre 1720 y 1744 se destaca la gran escalera central con bóvedas sin soportes y frescos del pintor veneciano Giovanni Battista Tiepolo, famoso en toda Europa como el mejor fresquista y espléndido dibujante.  Sobresalen la Sala Blanca, con estucados; Sala de los Emperadores, con decoración y frescos; la estancia del Emperador, decorada entre 1740 y 1770, es el ejemplo más rico en estilo rococó, y la bellísima Sala de los Espejos, abierta al público en 1987, tras nueve años de restauración debido a los bombardeos del 16 de marzo de 1945.  La parte central se salvó del ataque aéreo mientras el resto quedó destruido.

La elegante sala del emperador se terminó en la época de Johann Balthasar Neumann y refleja muy bien su concepto decorativo. Otros lugares dignos de visitar son la sala blanca, el gabinete verde, el cuarto veneciano y la iglesia que son obras muy representativas del rococó del sur de Alemania.

Más adelante, en el impresionante techo que cubre la zona de acceso y las escaleras, se puede admirar de cerca la pintura al fresco más grande del mundo, de aproximadamente 670 metros cuadrados, pintada por el veneciano Giovanni Battista Tiepolo entre 1752 y 1753.  El tratamiento del color de la iglesia es fantástico. Se destacan los tonos rosas y dorados junto al color mármol de las columnas. Las pequeñas capillas laterales son decoradas por pinturas de Tiepolo.La escalera principal con la arquitectura y pintura hace una de las más grandiosas creaciones de espacios que jamás se hayan realzado en una edificación civil.

El edificio sintetiza los resultados de las grandes corrientes arquitectónicas occidentales de su tiempo: la arquitectura de los palacios franceses, el barroco imperial de Viena, las construcciones religiosas y los palacios del norte d Italia, en una obra de arte integrada de las diferentes corrientes.

Siguiendo por el casco antiguo se llega al Puente Viejo (Alte Mainbrücke), por donde cruza el río Meno, una construcción que data entre los años 1473 y 1543 para reemplazar al románico que había sido destruido parcialmente por las inundaciones de 1342 y 1442. En el 1730 sus laterales se adornaron con 11 estatuas de santos realizadas por el escultor Claude Curé.  Desde aquí se disfruta de una preciosa vista del río y el viñedo en la ladera del Castillo.

Otro de los sitios importantes de la ciudad es la Catedral de St., Kilian, una obra maestra de la arquitectura alemana de estilo románico de los siglos XI y XII. Por sus dimensiones es la cuarta iglesia románica de Alemania. Su construcción se inició en 1040 y las torres orientales son del año 1237. En su interior se observa una magnifica decoración barroca y conserva el aspecto antiguo. También se pueden palpar de cerca una serie de monumentos funerales de los obispos y en el Domschatz (Tesoro de la Catedral) están objetos litúrgicos y otros encontrados en las tumbas, entre los siglos XI al XV.

En una colina, vigilando la ciudad, se visita la impresionante Fortaleza de Marienberg. En el 706 tuvo lugar la consagración de la iglesia de Santa María, como núcleo de la futura iglesia del castillo-fortaleza.  Hasta comienzos del siglo XVIII los príncipes-obispos de Wurzburgo residieron aquí. Fue Johann Philipp Franz von Schönborn quien trasladó la corte a la ciudad en el lugar que hoy ocupa la actual Residencia y sus Jardines.

Es conocido que en el emplazamiento de la actual Fortaleza-Castillo de Marienbergse encontraba un castro celta por el año 500 a.C., posiblemente fundada en la época romana y fue durante mucho tiempo sede del obispo-príncipe. Se encuentra al otro lado del río, cruzando el Puente Viejo, sobre una colina que domina los alrededores. Desde el jardín de la fortaleza, el más bello palco de la ciudad, los turistas tienen una de las vistas más hermosas del lugar.  El castillo está rodeado de una muralla medieval con una impresionante entrada y en el interior del patio, justo en el centro, se ubica la iglesia consagrada a María.

Dentro de la fortaleza de Marienberg se encuentra el Mainfränkisches Museum, con colecciones que abarcan desde la prehistoria hasta la actualidad. La fortaleza también alberga el museo de la ciudad, donde se destacan dos maquetas, una de la ciudad medieval y otra de la ciudad tras el bombardeo de 1945, además del pendón de San Kilian del siglo XII.

La ciudad también alberga, durante el verano, varios festivales donde se destaca el Afrika Festival, en junio; el Mozart Fest junio/julio y el Festival de Flamenco, en abril, único en su género en el sur de Alemania y uno de los más importantes de todo el país, sin olvidar el famoso vino blanco de Franconia.

DATOS UTILES

¿Cómo llegar? Desde Miami, Florida, Lufthansa (Deutsche Lufthansa AG) tiene vuelos diarios hasta Frankfurt. Desde aquí hasta Wurzburgo, en auto, dos horas y media.

¿Dónde hospedarse?  GHotel Wurzburg, Schweinfurter Strasse 1-3, D-97080 Wurzburg, Tel. 49 (0) 931-359-62-0. Website http://www.ghotel.de/
ejlezcano@carsntravel.com

 

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Emilio Lezcano

Journalist - Editor - Photographer
Professional Race Car Driver